Hemos de entender que la igualdad no es solo atribuible a cuestiones de sexo, de sueldos, de acceso al trabajo, y leyes del ámbito civil.
Trabajar por la igualdad implica tener en cuenta factores que hace solo unos años solo atañían a clases medias altas pero que en estos momentos también ha de estar entre nuestro objetivos. Esto no significa variar los trabajos en los sectores por los que siempre hemos luchado, pero hemos de abrirnos, ir con la sociedad y sus necesidades. No podemos quedarnos anclados en un discursos del siglo XX cuando estamos en pleno XXI. Tenemos que entender que las personas han evolucionado en situación social y en manera de pensar.
El concepto de igualdad lo hemos de extender a la búsqueda de financiación. Esto es, cada persona que desee establecer una actividad emprendedora tenga posibilidades de acceso a la financiación en condiciones similares a las de otra persona de situación social mas elevada.
Hablamos de una igualdad en la que para conseguir financiación se han de seguir unos pasos para los que resulta indispensable tener cierta preparación.
Hablamos de tener una idea, desarrollarla y plantear un plan de negocios.
Esto sera posible en la medida que las administraciones publicas faciliten este acceso a la financiación.
Estas ayudas no pueden ser directas ya que solo conllevaran consigo abusos. Hemos de establecer políticas sobre todo fiscales progresivas para los primeros tramos financiadores. Esto es para las personas o instituciones que invierten en los primeros estadios de las empresas.
Hemos de favorecer a los que invierten en el capital semilla, esto es de creación y los de segundas rondas de financiación puesto que estos estadios son los mas arriesgados y son los fundamentales en puesta en marcha. Por lo tanto los inversores en estro primeros estadios deberían tener deducciones fuertes de impuestos cuando realicen la venta y recojan los frutos de su inversión.
Obviamente no todos los sectores deben ser tratados igual.
Si queremos que inversores privados apuesten por empresas e ideas innovadoras hemos de hacerlo así. Debemos tener en cuenta que actuando de este modo no reducimos la recaudación fiscal en momento alguno. Es mas se incrementara por el impuesto de sociedades generado por las nuevas sociedades y por los impuestos de ventas posteriores. Obviamente se desarrollara un reglamente para evitar la picaresca.
Del modo anteriormente descrito podemos igualar de algún modo la capacidad de conseguir financiación de personas de distinta clase social. Lo que las diferenciara a las personas en gran media sera el talento.